Habeas Data

Un Compromiso de Todos

En Masser manejamos todos los días información de nuestros clientes, proveedores y colaboradores: nombres, números de contacto, documentos de identidad y, en algunos casos, datos aún más sensibles. Por eso vale la pena detenernos un momento a hablar de un tema que nos compete a toda la compañía: el habeas data, es decir, el derecho que tiene cada persona a conocer, actualizar, rectificar y proteger su información personal.

Un caso reciente que nos deja lecciones.

La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) sancionó recientemente a la empresa BAGUER S.A.S. por un caso que vale la pena conocer. La compañía envió por WhatsApp información de cobro de un cliente a un número que ya no le pertenecía a esa persona. Quien recibió los mensajes advirtió que se trataba de un número corporativo y que él era el nuevo titular de la línea; sin embargo, la empresa continuó enviando comunicaciones relacionadas con la deuda.

Adicionalmente, BAGUER no pudo demostrar que el cliente hubiera autorizado ese número telefónico para gestiones de cobro, ni que existiera permiso para compartir esa información con terceros.

Como resultado, la SIC impuso una multa de $93.302.520 y ordenó a la empresa reforzar sus medidas de seguridad, además de abstenerse de compartir datos sensibles por WhatsApp.

¿Qué nos deja este caso?

Más allá de la cifra de la multa, el caso deja varios aprendizajes prácticos que podemos aplicar en nuestro día a día, sin importar el área en la que trabajemos:

La autorización no es eterna. Si un titular nos informa que retira o revoca la autorización para el tratamiento de sus datos, debemos respetar esa decisión de inmediato.

Ante la duda, contacta al área legal. Si un cliente o colaborador nos manifiesta que ya no autoriza el uso de su información, o si tenemos dudas sobre si un dato puede compartirse o no, lo correcto es escalar el caso al área legal para que lo evalúe, en lugar de decidir por cuenta propia. Actuar sin ese respaldo puede exponer a la compañía (y a quien tomó la decisión) a un incumplimiento normativo.

La SIC fue enfática en recordar que la huella digital es un dato sensible, sometido a una protección reforzada, y que no puede circular libremente ni compartirse por canales no controlados.

Verificar antes de contactar. Antes de comunicarnos con un tercero es necesario confirmar que el canal (número de teléfono, correo, etc.) sea autorizado y de esa persona.

Cuidado con los canales no controlados. Evitemos enviar documentos, fotografías, huellas u otra información sensible por canales como WhatsApp, donde es difícil garantizar quién recibe realmente la información y qué uso le da.

Lo que hizo aún más grave la situación fue el contenido de esos mensajes: incluían la fotografía del cliente, su número de documento de identidad y su huella digital.

El habeas data no es un trámite ni un formalismo: es un derecho de las personas y una responsabilidad de la compañía.